domingo, 14 de junio de 2015

La Sorpresa y Primavera Unidas

El Gran Almacén de Ropa La Sorpresa y Primavera Unidas, ubicado en la esquina de Alcaicería y 1a calle de Plateros, núms. 7 y 8, era propiedad de A. Fourcade y Goupil. Este elegante establecimiento ofrecía perfumes franceses, telas finas de lino, exquisitas gasas de seda y ropa de algodón, abundando los artículos importados de Europa, con la seguridad de contar con sede en Rue de l’Echiquier 41, Paris 10. 
El almacén ofrecía sus mercancías en cinco departamentos: artículos para amueblar y mantelería; ropa blanca; modas para señoras; uno de encajes, adornos y guantes, y otro especial de artículos religiosos. Estas mercancías también podían enviarse a domicilio. En sus anuncios comerciales de 1891 también encontramos que para entonces ya contaba con teléfono: el número 608.

Esquina de Alcaicería y 1a de Plateros, imagen: Figueroa Domenech 1899.
En 1907, el inmueble fue transformado y modernizado por el arquitecto Hugo Dorner y el ingeniero Luis Bacmeister, con una notable estructura metálica, maravilla de ingeniería, acabado en tan sólo tres meses, satisfaciendo el requerimiento de rapidez y modernidad de los propietarios, además, el nuevo almacén se amplió un piso más para solaz de la exigente clientela. El espacioso edificio tenía 30 metros de frente por 40 metros de fondo, labrado en piedra de cantera y “chiluca”.
Esquina de la calle Madero y Palma. Foto del autor, 2015.
El edificio que se observa en al actualidad es tan sólo una parte, correspondiente a la esquina de Madero y Palma. El edificio contiguo fue demolido por la piqueta ignorante y convertido en un cajón insípido y obtuso. Conserva detalles delicados, como las cartelas y una especie de hornacina, tal vez rescatada del antiguo edificio. Han desaparecido los letreros que corrían debajo de las cornisas, pero sobresale su balcón central y la extraordinaria herrería, mansarda y lucarnas que redondean su estilo neoclásico francés. La excelente cimentación, ingeniería y materiales se reflejan en su prestancia actual, testigo del progreso que hoy se esfuma en nuestro país.
Don Manuel Gutiérrez Nájera evoca las puertas de este establecimiento en su poema a la duquesa Job (una grissette o empleada del mismo), mientras que a José de T. Cuéllar le impresionan los miriñaques vendidos en el connotado negocio. En otras imágenes antiguas se aprecia el frenesí de carruajes y transeúntes que llegan a sus compras. La misma actividad ocurre por la calle en la actualidad, pero sus puertas están cerradas: el poder adquisitivo de los mexicanos de hoy es bajísimo y no logramos imaginar siquiera lo que nuestros bisabuelos vivieron, pero que la barbarie destruyó.

Véase también: Historia del comercio en México

Bibliografía
  • Figueroa Domenech, Guía general descriptiva de la República Mexicana, Barcelona, 1899, vol. I.
  • Paz, Ireneo y José Ma. Tornel, Guía comercial de la Ciudad de México, 1882.
  • Silva Contreras, Mónica, "Arquitectura y materiales modernos: funciones y técnicas internacionales en la ciudad de México, 1900-1910, en INAH, Boletín de monumentos históricos, Tercera época, núm. 22, mayo agosto, 2011.